
Como su querido (y mío) Odiseo, es poeta multiforme e ingenioso, que lo mismo le mete mano a los haikus, a los zéjeles, a los sonetos o al verso libre y libérrimo. También se ha acercado a la narrativa (aún inédita) y al microensayo apotégmico, todo siempre aportando un plus de exquisitez poética y de sutileza verbal, que lo colocan entre lo mejor que se puede leer hoy día en estos y otros pagos.
Anoche, como ya anuncié, se presentó oficialmente en "Espacio Anfibio" (Málaga) su último poemario, El juglar en el asfalto, una derroche de humor, sarcasmo y cuidada, erudita, versificación. El abnegado público ( parte del cual había renunciado a un crucial (otro más) partido de fútbol) se lo pasó muy bien y aplaudió entre poemas y entre versos a veces.
Lo acompañamos unos juglares improvisados que pusimos música a varios poemas del libro. Susana Fernández, Eduardo Retamero, Emilio Lobato, José Miguel Ruiz, Monti Cruz y un servidor de ustedes tocamos guitarras, saxo y ukelele con también gran éxito de público.
Tarde memorable y calurosa que concluyó con una cena en la que hubo más risas todavía.
Cuando salimos al asfalto, los juglares nos dispersamos a nuestras villas esperando volver a juntarnos a la primera ocasión que surja o se genere.
No hay comentarios:
Publicar un comentario