22.6.18

Impotencia

Mi caediza bici en el barrio
de casas antigua de Minoh (Osaka)
Hace unos días me levanté y vi que tenía mensajes desde Japón.  Un terremoto de fuera 6-bajo había sacudido varias localidades de Osaka, sobre todo del norte (Toyonaka, Suita, Takatsuki...).  Como muchos sabrán, la mitad de mi familia vive precisamente allí, en la localidad de Minoh.  El edificio se zarandeó ostensiblemente y el frigorífico, que es enorme y se adhiere al suelo más de lo que quisiéramos cuando queremos moverlo para limpiar, se desplazó casi medio metro.  Un susto de los grandes.  La escala Shindo establece... SEGUIR LEYENDO...

17.6.18

Élites y selectividad

El martes pasado acompañé a mis alumnas a selectividad.  En medio de la vorágine de risas nerviosas, una de ellas se me acercó y me mostró su camiseta, autodiseñada, en la que criticaba el valor intelectual de las pruebas (por delante) y los precios de tasas y matrículas (por detrás).  A los pocos días me escribió diciéndome que el asunto se le había ido de las manos.  Sus dos fotos con la camiseta (anverso y reverso), que había subido a Twitter, se habían convertido en trending topic o algo así y había tenido quince mil likes y no sé cuántos retuiteos y comentarios.  SEGUIR LEYENDO...

9.6.18

El hombre que resucitó (a don Quijote)

Vale, el título es un poco retorcido, como la novela y la película.  Paso a explicarlo.

El quijotesco Terry Gillian, que tiene aspecto de Sancho Panza, se propuso hace años (lo recuerda ahora en los títulos de crédito iniciales) hacer esta película.  El actor que hacía de don Quijote (Jean Rochefort) enfermó, llovió a cántaros, diluvió durante el rodaje (también alude a eso),  pasaban aviones norteamericanos por el cielo, Johnny Depp, que hacía de Sancho (sí, se lo pueden creer)...  SEGUIR LEYENDO...

19.5.18

Pelo y paz

A ver si no me sale una teoría muy disparatada: el pelo no contiene la fuerza, sino la tolerancia.

Veamos algunos casos.  El primero que me viene a la cabeza es el de Sansón.  Nada más conocer el traicionero rapado de Dalila, montó en cólera y demolió el palacio.  No perdió la fuerza, sino la capacidad de diálogo. Y lo del crecimiento súbito del pelo no se lo traga nadie.  A pesar de su brillante cráneo, Gandhi... SEGUIR LEYENDO....

1.5.18

Escuela nocturna

Imagen de Pixabay
Así se llama el libro que quiero recomendarles muy especialmente.  Lo leí a colación de otro del mismo Richard Wiseman, 59 segundos, que quizá reseñe otro día.  Escuela nocturna es casi un manual para dormir.  Está dividido en dos partes, que en inglés están claras y en español no tanto: el sueño y los sueños (to sleep y to dream).

En la primera hace un repaso a cientos de investigaciones realizadas   SEGUIR LEYENDO....

30.4.18

La princesa Alice y el Gran Hermano


Imagen de Pixabay
Imagen de Pixabay

Tres psicólogos británicos hicieron el siguiente experimento con niños de 5 a 9 años.  Les pidieron que tiraran de espaldas bolas del velcro a una diana que había a unos metros.  La cosa era difícil.  Luego los separaron en dos grupos.  Al primero le pidieron que fueran entrando solos y de uno en uno y tiraran las bolas a ver quién conseguía más dianas.  Los pobres y las pobres, al percatarse de que  no daban una y viendo que estaban solos, se volvían sigilosamente y colocaban las bolas donde les parecía para conseguir más puntos.  Al segundo grupo le contaron que en una silla que había junto a la diana estaba sentada la invisible princesa Alice, que vigilaba por si alguno hacía trampas.  Sí, es lo que están pensando. Los niños del segundo grupo actuaron con un nivel de ética/moral intachable, temiendo el ojo invisible de la invisible princesa.  No faltó alguna que se fue hacia la silla y la palpó... SEGUIR LEYENDO...

29.4.18

Desde hace mucho tiempo en las comunicaciones entre aviones y torres de control se han eliminado las negaciones.  Ningún controlador dice a una pilota (saludos a mi prima Inés): "No proceda a entrar en pista".  ¿Por qué? Porque si, por mano del diablo, se interrumpe la comunicación justo en el momento de decir "no" o "don´t", el avión se mete en pista y ya tenemos más boletos para la tragedia sin más rodeos, como ocurrió en el aeropuerto del mismo nombre.  Así que si el avión se tiene que estar quieto no le dice "No se mueva", sino "Quieto y parao donde estás".

En el famoso caso de la violación de los Sanfermines el asunto es en parte similar.  SEGUIR LEYENDO...