31.3.09

Momento histórico

Lo consiguieron. La vida del piojo llamado Matías se llevó el gato al agua o la manzana al cesto. Ya lo dije en su momento cuando reseñé la obra: es muy buena y está muy bien interpretada. Seguro que alguno pensó que yo tenía algún tipo de interés personal en promocionar la obra. Pues sí, lo tenía. Más que personal, familiar.
Enhorabuena a todos los que trabajan en El Espejo Negro. Mañana día 1 de abril, me voy al Cánovas a verla con mis alumnos. Serendipias de la vida.
http://www.laopiniondemalaga.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2009033100_11_248476__LucesdeMalaga-Espejo-Negro-logra-Premio-mejor-montaje-infantil

29.3.09

Bendita crispación

Una reportera de la SER (29-3-09) informa sobre una asamblea de no sé qué club de fútbol o de petanca: "...después de la crispación, la asamblea ha vuelto a la normalidad y al aburrimiento, por qué no decirlo". El aburrimiento, la normalidad, el consenso, la paz... no son noticia. ¿Cuántas crispaciones políticas, económicas y sociales han sido atizadas por los medios, ávidos de que cualquiera se mueva para sacarlo en la foto?
Hace muchos años trabajaba yo en un instituto y los alumnos quisieron protestar por una de las múltiples razones que existen para protestar en la enseñanza. Llamaron a una cadena de televisión, expusieron sus reivindicaciones y pidieron que vinieran las cámaras para dejar testimonio ante el mundo de su infinito descontento. El interlocutor que hablaba con la alumna reperesentante le preguntó qué tenían previsto hacer. La chica dijo que salir a la calle y manifestarse de manera cívica y educada. Pero al periodista aquello no le parecía intersante y les propuso que se encadenaran a la puerta del instituto. Por suerte, los alumnos fueron más razonables que los medios y no hicieron caso. De haber aceptado, habríamos tenido en nuestros televisores una noticia creada por los noticieros.

28.3.09

Película recomendada

Camino, dir. Javier Fesser
Como viene siendo mi costumbre, casi todas las películas acabo viéndolas cuando ya se han asentado. Entiendo por asentarse haber pasado un par de meses desde que le dan una pelotera de premios o una pelotera de buenas críticas. Tal es el caso de Camino. La espera ha merecido la pena. Intensa e inteligente hasa el último momento. Critica sin acritud, sin ensañarse, intentando ver a todos los personajes como personas. Quizá se escapa algún cura trepa. Los actores están muy acertados, especialmente, en mi opinión, el padre, que hace un papel de los más difíciles, de los contenidos, de los que tienen que expresar mucho con poco. El único defecto que le encuentro es que le sobran cinco o seis minutos en general (no del final) y quince o veinte de música.

25.3.09

El afortunadamene desgraciado Yamaguchi

Esto era una vez un japonés que estaba en Hiroshima el 6 de agosto del 45. Cayó la bomba, sufrió quemaduras, se levantó de la cama y a los tres días volvió a su casita, para que lo cuidaran. Lástima que su casita estuviera en Nagasaki, donde, nada más llegar, cayó la otra bomba. Y colorín colorado, que tire la primera piedra el que se crea (des)afortunado.
http://www.elpais.com/articulo/gente/hombre/sobrevivio/bombas/atomicas/elpepugen/20090325elpepuage_4/Tes

22.3.09

Foto de cabecera

Hall de entrada del edificio de usos múltiples de la Junta de Andalucía en Málaga. Todo muy retocadísimo con el fotochop.

17.3.09

Historia de un libro recomendado

Hace mucho, mucho tiempo, "cuando era feliz e indocumentado" me compré un libro en una de las pocas librerías de segunda mano que había por aquí. Me lo tragué de una o dos sentadas. Venía "ilustrado" con poemas en japonés y llegué a fotocopiar uno de ellos para colocarlo como adorno en una carpeta de esas azules con gomillas que, hasta hace poco, estaba dando vueltas por los armarios. Incluso tuve la osadía de copiar uno de ellos en un gran abanico amarillo que hacía las veces de cabecero en un piso que habitamos hace también mucho tiempo. El poema era el famoso haiku de Matsuo Bashoo:
Un viejo estanque,
al zambullirse una rana,
ruido de agua.
Siempre me ha parecido una maravilla de simplicidad, de simbolismo de no sé sabe muy bien qué. Me dice más que mil páginas de otros.
Pues bien, a lo que iba, el libro del que hablo es El haiku japonés. Historia y traducción, de Fernando Rodríguez-Izquierdo. Me lo llevé a Japón y lo releí en Kioto, en Tokio y en Matsushima, donde el recuerdo de Bashoo está muy presente. En un pequeño museo había un señor con el que entablamos conversación (en inglés) y que, casualmente estaba leyendo los haikus de Bashoo. En una tienda de souvenires había un muñeco de un hombre con una vara que luego supe que era una efigie del mismísimo poeta. ¿Y a qué viene hablar ahora de este libro? A que lo acabo de re-comprar en una nueva edición de Hiperión, que conserva las reproducciones en japonés y amplía bibliografía. Se trata, no obstante, de un tocho de teoría e historia, con una segunda parte de textos traducidos y transcritos. Para fanáticos de la poesía.

Todo un personaje literario

Gracias a Quino Martín he rellenado unos de mis múltiples agujeros negros del conocimiento. En este caso se trata del escritor Pedro Luis de Gálvez, bohemio malagueño. Más información en:
http://www.andalucia.cc/viva/varios/galvez.html#Autorret

Este soneto autorretrato me parece mucho más que excelente:

Una espada pendía del testero.

Sobre la mesa de mi padre había

muchos libros, un Cristo en agonía,

la pistola, la pluma y el tintero.


No conocí a mi tío, aventurero,

poeta y segundón. Se refería

que había matado a no se quién, y había

trocado el mundo por sayal frailero.


Corrió triste mi infancia. Meditaba

la abuela hacerme cura. Yo escapaba

con otros chicos a jugar al río.


Tenía novia. Fumaba. Era valiente.

Me aburría el latín. Decía la gente:

"¡No harán carrera de él! ¡Sale a su tío!"

14.3.09

Machado, un bonsái y yo

Hasta ahora Machado y yo teníamos varios puntos en común:
1.- Nuestra infancia fueron recuerdos de una patio (él de Sevilla, yo en la Palmilla).
2.- Los dos nos dedicamos a la docencia media (él en el departamento de francés, yo en el de lengua).
3.- Los dos somos poetas (él de verdad, yo en prácticas).
Y ahora ha surgido la cuarta coincidencia.
Me compré un bonsái en Carrefour (buen principio para una novela neorrealista new age) y se me estropeó. Pero, de pronto, como en aquel poema del olmo viejo, "unas ramitas verdes le han salido" y he recuperado la esperanza en la vida, en el futuro y en el porvenir.

Autopublicidad famliar

Mi querida esposa y Concha Moreno han publicado unas actividades para niños inmigrantes que están muy, pero que muy bien. Merece la pena echarles un vistazo, aunque uno no se dedique a la cosa de la enseñanza: http://www.aulaintercultural.org/article.php3?id_article=3243

13.3.09

Ese bicho tan raro

Resulta que no sé quién ha sobornado a no sé cuál regalándole (o canjeándole, o vendiéndole muy barato) un coche que en inglés se llama /yáguar/ (transcripción fonológica) y en español /jagwár/, con acento (que no tilde) en la "a". Pues bien, llevan los periodistas de radios y televisiones una semana diciendo que el coche es un /jágwar/, con "j", como en español, pero llana, como en inglés, creando así una palabra que no existe en ninguna de las dos lenguas, es decir, un híbrido monstruoso, como aquellos de la mitología, que tenían cabeza de león y cuerpo de, pongamos por caso, ornitorrinco o periodista.

Interrogante económica

Si los bancos no tienen dinero y el estado se lo tiene que prestar, ¿por qué dicen en Bruselas que los estados no pueden endeudarse más cediendo dinero para obras públicas o bancos y cajas?, ¿les va a deber dinero el estado a los bancos a los cuales se lo está prestando? Que alguien me aclare esta paradoja, si es que se puede.
La economía nunca ha sido lo mío, aunque ya vaticiné en su momento que un euro eran veinte duros.

12.3.09

La tumba de Matsuo Bashoo

En esta foto de cabecera estoy en la tumba del poeta Matsuo Bashoo, en Otsu, cerca de Kioto. Nos costó Dios y ayuda encontrarla. En un minicurso de japonés que hice una tarde en un piso del barrio de la Trinidad, le pedí a mi profesora de Osaka que me enseñara, antes que nada, a decir "¿Dónde está la tumba de Matsuo Bashoo?", que suena más o menos "Doko ni Matsuo Bashoo no haka arimaska?". Y la usé. Y dio su fruto. Era uno de mis objetivos en Japón, visitar la tumba de ese gran poeta que escribía poemas de tres versos, los haikus, de los que hablaré otro día si viene a cuento. O incluso si no viene.
NOTA: Por un efecto de perspectiva parece que llevo un ramo de flores, pero no es así. Las flores estaban ya en la tumba. Lo que tengo en las manos, oculta tras las flores, es una cámara de vídeo (japonesa). Luego sí le hice una ofrenda de incienso. En una minúscula tienda que había a la entrada del cementerio compré reproducciones de haykus que estoy repartiendo muy lentamente a varias personas afectas al poeta. También había una vitrina con el bastón que Bashoo usaba en sus peregrinaciones.

9.3.09

Y seguimos con las caras

Ahora le toca al careto de Shakespeare. Acostumbrados a ese famoso, blanquinegro y un poco peroide (recordemos que Shakespeare significa algo así como "menea o agita la pera") retrato, don Guillermo, nos sorprende una tal familia Cobbe con un cuadro de un tío más o menos guapo que dicen que es el dramaturgo de marras. Cualquiera sabe. A ver si por fin vamos cambiando las ilustraciones de los libros de texto, que dan un grima espantosa. Yo suelo empezar mis explicaciones sobre un tema analizando pormenorizadamente las fotos e ilustraciones. Soy consciente de que para nuestros imaginófilos alumnos y alumnas una imagen vale más que mil palabras, sobre todo si están en castellano antiguo. Así que, me uno al enemigo y empiezo a despotricar de las caras de viejos, feos y extraños que tienen don Francisco de Quevedo, don Luis de Góngora y otros. Captatio benevolentiae llamaban a eso los romanos, quienes luego, ya se sabe, crucificaban al más pintado.

8.3.09

Relato recomendado

Otra deliciosa pieza narrativa de nuestro corresponsal en Aarhus, el inefable Lucas:
http://blogs.diariosur.es/aarhus-dinamarca/posts.

Película recomendada

Quemar después de leer, Coen Bros.
Delirante comedia de enredos tipo efecto mariposa o mira-la-que-ha-liado-la-más-tonta. Todos los actores están sembrados, en especial Brad Pitt, Malkovich y Clooney. Pero quizá lo mejor sea la edición, la manera de cortar las escenas y contar con palabras lo que estábamos a punto de ver, demostrando una vez más que lo evidente no es ni más trágico, ni más triste, ni más gracioso que los que se cuenta. El poder de la palabra. Ahora bien, ésta, en mi modesta y todopoderosa (en este blog) opinión, no es la mejor película de los Coen. Está por debajo de El gran Lebowsky, Fargo, Muerte entre las flores, El hombre que nunca estuvo allí, o la grandísima Barton Fink (pa mí, en mi calidad de pseudoescritorzuelo, la mejor)... Y por encima, por supuesto, de aquella, de cuyo no nombre no quiero ni acordarme, en la que Clooney era un abogado y Z. Jones, una (h)arpía que bla, bla, bla...

5.3.09

Foto de cabecera


Esto es una exposición de una bengala movida aleatoriamente en Bilbao, durante la nochevieja del año 2006 (ya 2007).

Pánico

Anoche se dio uno de esos momentos memorables de la televisión (que son tan pocos). Andreu Buenafuente intentó, repito, intentó entrevistar a Fernando Arrabal. La locuacidad, la genialidad, la locura, la sorpresa, el surrealismo y el dadaísmo a toda máquina en medio de un plató de televisión. Acabo de terminar una pequeña e-investigación y todavía no lo ha colgado nadie en la red. Paciencia. Cuando esté lo traeré para acá y ya verán, ya verán.

4.3.09

Nueva foto de cabecera


Aquí estábamos, en junio de 2003, presentando Múltiplos de uno y otros libros de la colección Puerta del Mar de la Diputación. Se ve a Aurora Luque, a Curro Fortuny y a otros. Yo estoy muy en plan demasiado escritor. Vamos, que ya me estoy arrepintiendo de haberla puesto.

Tornado libresco

Al parecer el tornado de hace unas semanas afectó al almacén de cierta librería de la que soy cliente, trastocando las cajas, las facturas y los albaranes. Imaginemos por un momento a Kafka, a Dante, a Matsuo Bashoo, a Cervantes, a Auster, elevándose en espiral hacia el negro cielo de la noche malagueña. Pero la cosa fue incluso peor, porque esta tarde me han llamado diciéndome que ya está disponible mi pedido (un ensayo de Landero que reseñaré otro día), el cual hace dos semanas, me dijeron que no existía. Es decir, que el vendaval se metió en la red (www) y desbarató las bases de datos.
Por suerte, el día que fui a recogerlo encontré el libro por casualidad en un estante, lo cogí y me lo llevé. En lugar de banda ancha, usé el brazo largo.

Por la cara

Esta expresión es una de las preferidas por el alumnado, junto con aquella de "pero si yo no he hecho nada" y la otra de "estaba hablando toda la clase y me ha puesto el parte a mí". Está un poco en desuso la no menos famosa "el maestro me ha cogido manía". Sin duda "por la cara" es el número uno en el ranking de frases hechas exculpatorias: "me ha echado por la cara", "me ha puesto un parte por la cara"...
Pues bien, ahora viene José Saramago y dice que ha permtido excepcionalmente a un director brasileño que haga una version cinematográfica de Ensayo sobre la ceguera, por la cara, porque le ha gustado la cara del cineasta. Así como suena, por su cara bonita o fea o como sea.
No soy un gran seguidor de Saramago. He leído un par de novelas suyas (me encantó El Evangelio según Jesucristo) y alguna la he tenido que dejar por razones que no vienen al caso. Me parece un buen ensayista y comparto casi todas las ideas que va soltando por artículos y blogs, pero ésta me parece una de las mejores. Ha puesto en práctica la llamada inteligencia intuitiva, que, según Piaget, corresponde a las primeras etapas del pensamiento humano, ajena al análisis de infinidad de datos. Lo que pasa es que cuando uno tiene y pico de años, y pico de novelas y un premio Nobel, como que le importa una higa (que dirían los clásicos) la ciencia, el empirismo, las estadísticas y el qué dirán. Además es que no tiene tiempo para estar recopilando informes, entrevistas y dosieres.
A esas alturas, me imagino, la intuición vale más que la reflexión. ¿Y a las nuestras?