18.2.10

Sé que soy pesado, pero sigo con Ise

Edificio de graneros sagrados.



Hojas caídas.

Contraluz de árbol de hoja caduca.

Estanque con rama suspendida.

Fuera del templo hay una gran calle llena de comercios y restaurantes. En este puesto había pescados colgados, como, dicen, que estaban en los Percheles de Málaga, allá por los tiempos de don Quijote.


Pinchos de pulpos y moluscos cocidos al vapor.

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