1.2.09

Doble excepcionalidad

Excepción 1: Voy a hablar mal de una película.
Excepción 2: Esa película es de Woody Allen.

Por qué pienso que Vicky Cristina Barcelona no es una buena película:
1.- Porque la hace quien la hace y no llega ni siquiera al nivel de El sueño de Casandra, que era, hasta el momento, la peor suya que había visto.
2.- Porque la primera parte parece un reportaje de las consejerías de turismo de Cataluña y Asturias.
3.- Porque el narrador en off es excesivo e injustificado.
4.- Porque la historia está inacabada y deshilvanada.
5.- Porque incurre en tópicos hispanófilos como un guitarrista clásico flamenco tocando en Oviedo.
6.- Porque mete cada dos por tres el famoso tema de Manolo Sanlúcar.
7.- Porque en muchos momentos parece que uno está viendo la versión cinematrográfica de La tesis de Nancy.

Por qué hay que ver Vicky Cristina Barcelona:
1.- Porque es de Woody Allen y hay que verla.
2.- Porque es una película de Woody Allen ambientada/hecha en España.
3.- Porque Bardem está extrañamente bien en un papel mucho más moderado que los que suele hacer.
4.- Porque Penélope Cruz está muy graciosa de pintora loca autodestructiva.

Lo siento, maestro, pero como dicen los personajes de la película (y José Martín en aquel famoso poema): yo soy (un hombre) sincero, (de donde crece la palma).

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Menos mal que escucho una voz sensata (aunque discrepe de las razones de por qué ver la película). Yo fui al cine con mis colegas de español y, para mi espanto, salieron encantados. Me callé para no ser un aguafiestas. Lo interesante era escuchar a la salida lo que decían haber visto (o buscado) en la película. A los daneses sí que les gustó.

Anónimo dijo...

¡Al narrador del la voz en off hay que matarlo! ¿es que Woody Allen no conoce ya de sobra el lenguaje cinematográfico como para no necesitar narrar lo que quiere hacernos ver?

Me parto cuando dice la voz en off "y se fueron a cenar con sus amigos, que eran todos pintores, poetas y artistas", vamos, que el papel de Bardem no se va de cena con ningún fontanero ni administrador de fincas porque no queda guay.

He de reconocer que tampoco la acabé, la ví en el avión y cambié a otra peli. Para ver una españolada de Woody Allen me veo Hancock.

Por otro lado... ¡qué ricos los maimones!

Anónimo dijo...

que no me sale el nombre... Víctor Rguez ¡¡¡MARTOS!!!