13.8.13

Mono de Gibraltar

Cada equis tiempo España tiene mono de Gibraltar.  Es como una morriña virtual, en diferido, el deseo de tener algo que casi no recordamos haber tenido.
Yo viví un tiempo cerca de Gibraltar, en la ciudad en la que residen las cosas y los genes de los que fueron despeñados en el siglo XVIII. Cada mañana veía su silueta inconfundible desde la misma ventana de mi dormitorio.  Desde allí, contaba yo a las visitas, se podían ver dos continentes, un mar, un océano, tres países y dos comunidades autónomas.  Pocos lugares en la historia han estado cargados de tanto simbolismo geográfico e histórico.  No es casualidad que Hércules y sus columnas anden en los escudos de Cádiz, Andalucía y España.
Yo no solía ir mucho de visita y menos en coche.  De hecho creo que solo entré una vez motorizado y no más Santo Tomás.  Entre lo poco que hay que recorrer en el interior y la famosa cola pegada a la pista del aeropuerto, pues no convenía.  Era más rentable pasar las bolsas con los quesos y el tabaco a mano.
Mucha gente habla mal de Gibraltar y sus habitantes, sobre todo en su campo gaditano.  Yo noté algo literario en la existencia de esa colonia trasnochada y cainita.  Por eso me puse a escribir una novela que nunca pasó de la página 3.  No sé si algún día la retomaré o pasará a formar parte de mis muchos proyectos inacabados.
A propósito, cabe la posibilidad de que en noviembre se presente A propósito, un nuevo libro de poemas que este servidor de ustedes tiene a bien publicar.  Ya se avanzarán más noticias, pero solo les digo que los músicos que me suelen acompañar en tales eventos ya están avisados, las guitarras y buzuks afinados y los saxos relucientes.

10.8.13

Ajedrez japonés

El shogi o ajedrez japonés se juega... bueno, no tengo ni idea de cómo se juega.  Así que pueden leer este artículo de la socorrida Wikipedia.  El asunto es que hace unos días, paseando por Osaka bajo cien mil chicharras, unos cuarenta grados de temperatura y dentro de un 90% de humedad, me encontré a unos ancianos jugando al susodicho ajedrez.  Aquí están las fotos que les hice.





Osaka y Málaga

Té japonés y pasas moscatel.

Comer barato en Japón

Mucha gente me pregunta sobre este asunto.  Japón no es un país barato en líneas generales y, como en cualquier lugar medianamente "civilizado", te pueden clavar por cualquier cosa.  Hay productos más caros que otros.  Aquí destacan sobre todo la vivienda y la fruta.  Por lo demás, y dependiendo del cambio del euro, se puede sobrevivir.  Cuando nos alejamos de nuestros hábitos cotidianos, consideramos que todo es muy caro.  Lo que pasa es que en nuestro entorno tenemos controlados los lugares, los precios y los ritmos de compra, lo que abarata la compra.
Pero para no divagar más sobre economía doméstica, les cuento que hace unos días comí lo siguiente en el siguiente lugar y siguiendo el siguiente procedimiento.

Este es el establecimiento en cuestión.  Se come de pie, tras esa cortinilla.
Este está en la estación Tennoji (Osaka) de la compañía Hankyu.  En la cortinilla se puede leer "udón" y "soba".
Son dos tipos de fideos.  El udón es mucho más grueso.

En esta máquina se compra el tique para la comida deseada.

Este es el menú.  Yo escogí el número 44, que cuesta 400 yenes,
lo que significa hoy día uno 3 euros y pico (pico variable según cambio).

Y esta es la comida.  Un gran bol de fideos soba con otro más pequeño
de arroz condimentado un poco picante.  Almuerzo resuelto.


9.8.13

La dieta del sumo

Los luchadores se alimentan básicamente de chanko nabe, una especie de potaje en el que se mezclan muchos productos, según la temporada.  Esta tarde paseando por Osaka hemos visto este restaurante, pero no hemos entrado para no poner en peligro nuestras estilizadas figuras.


Por favor, paguen en la mesa

En un restaurante bar de jazz, copas y demás de Osaka.  La gente hace esculturas con los tapones del vino.  Aquí va decorado con un Doraemon discutible pero simpático.