14.3.11

Tres reflexiones sobre lo ocurrido en Japón


1.- Una vez más este pueblo está demostrando su capacidad de sacrificio y civismo ante todo el mundo. Hay gente que ha jugado a comparar la actitud japonesa ante el desastre con una eventual catástrofe en España. Esta similitud no me parece interesante. Ya me imagino las diferencias sin hacer un gran esfuerzo. La situación que sí es cuantificable es la del huracán Katrina, ocurrida en otra gran potencia, motor de la cultura y el progreso humanos. El caos, el desamparo y la violencia que vivieron los habitantes de Nueva Orleans no se ha visto, ni se va a ver en Japón. Aquel estadio repleto de personas dejadas de la mano de Dios, en el que cada noche se oían disparos es inconcebible en el país del zen y la ceremonia del té.

2.- La crisis nuclear que ha acarreado la central de Fukushima ha destapado de pronto y de nuevo la polémica sobre esta energía. Simplemente porque todos se han hecho la misma reflexión: "Si los japoneses no pueden controlar el asunto, ¿cómo vamos a controlarlo los demás?".

3.- Antes de que saliera mi avión el viernes, me impresionó ver en televisión esta imagen de la gente esperando paciente y ordenadamente para llamar por teléfono en unas cabinas de las estación de Shinjuku.


La mujer del César y viceversa


El primer ministro de Japón está apareciendo en público vestido con un mono azul y un boli en el bolsillo. Nadie duda de la cantidad de horas que estará trabajando este hombre, pero el atuendo coyuntural parece un intento (prescindible) de aparentar que trabaja, en la línea del viejo adagio de la mujer del César.
En España hacemos lo contrario: casi nunca trabajamos y siempre aparentamos estar haciéndolo.

13.3.11

Oh, Matsushima

Como devoto seguidor de Matsuo Basho, visité Matsushima hace dos años. Se dice que el poeta se quedó sin palabras y sólo pudo escribir:

Oh, Matsushima
Ah, Matsushima
Oh, Matsushima

Hasta ahora (no sé cuál es todavía la situación) la bahía con sus miles de islas estaba considerada uno de los tres más bellos paisajes naturales de Japón.
Aquí están los enlaces a entradas relacionadas con Matsushima.

http://montecoronado.blogspot.com/2010/02/dos-videos-de-japon.html




Souvenires simbólicos


En el avión de vuelta cogí de un estante y me puse a leer The Times, no por querer parecer infructuosamente un gentleman, sino porque era el único cuyo tamaño se presta a ser manipulado en la butaquita de turista del Airbus. Junto al reportaje sobre el desastre de Japón había una pequeña reflexión de Ben Macintyre sobre el famoso cuadro de Katsushika Hokusai "La gran ola de Kanagawa" (神奈川沖浪裏 Kanagawa oki nami ura). Si bien esa ola (nami) no es de puerto (tsu), sí refleja la impotencia del hombre frente a la fuerza del mar. Incluso el sagrado Monte Fuji aparece bajo las garras de espuma, como un tímido triángulo que va a ser despedazado de un momento a otro. Para remarcar la relación entre la ola y el volcán, de la cresta caen unos trozos de espuma que no se sabe si son tales o copos de nieve. Y los hombres de la barca ya casi son parte del mar, están a su merced, invisibles en una primera mirada.
Cuando me fui a meter en la cama la primera noche después del viaje, me encontré bajo la almohada una camiseta preparada. Casi la tiro limpia al cesto de la ropa, pero al final dormí con ella. En el pecho estaba impresa "La gran ola de Kanagawa". Souvenires simbólicos.
NOTA: (Escrito dos días después del terremoto y tsunami ocurrido en Japón el 11 de marzo de 2011, justo el día que volaba de vuelta a España).

MONTE CORONADO 2.0

OTRAS ENTRADAS SOBRE JAPÓN: AQUÍ.
ENTRADAS SOBRE ZEN: AQUÍ
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12.3.11

Japón, Japón...

¿Qué puedo decir?

Ni yo ni mi mujer nos enteramos de nada. Yo estaba en un centro comercial de Kioto haciendo las últimas compras y ella estaba en el apartamento. De pronto empiezan a llegar sms y correos desde España, ponemos la tele y nos quedamos pasmados. Yo tenía que coger el Haruka (tren especial desde Kioto al aeropuerto de Kansai) a eso de las siete. Lo adelantamos todo. En las calles de la vieja ciudad imperial se respiraba una total tranquilidad, a pesar de que nuestra amiga Toshie lo había notado muy claramente en Takatsuki, donde habíamos estado cenando la noche antes.

La tranquilidad, el orden y el callado dolor con el que el pueblo japonés está llevando todo este desastre no hacen más que evidenciar lo que tantas veces he contado en este blog.

Desde aquí doy las gracias a tantos amigos que se han preocupado (y siguen preocupándose por Fina) por nuestro estado y mando un abrazo a todos los amigos japoneses, en especial a Keisuke Nihashi, de cuya mano conocimos hace dos años ese maravilloso país, y cuya familia vive en Shizuoka, donde ha golpeado el tsunami.

11.3.11

Don Kioto del catéter

Aquí, en la antigua ciudad imperial de Kioto, puesto ya el pie en el estribo, que diría Cervantes, del Boeing 777 que me llevará a Dubai, tierra de dátiles, desmesuras y tormentas de arena, y luego a Madrid, capital del reino de las Españas, les saluda, éste que lo es, su bloguero en pause.
Pronto les haré llegar impresiones de este viaje relampagueante.

1.3.11

Disculpen las molestias

Por razones de índole geosomáticas, la fluidez publicadora de este blog ha sido drásticamente mermada. Espero que en breves jornadas las aguas vuelvan a su cauce y las piedras al suyo.
Fdo. Stoneman
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